FIESTA EN HONOR DE NUSTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Del 3 al 7 de octubre de 2009 se celebrarán en la Parroquia de San Vicente Ferrer de Castellón las Fiestas en honor de Nuestra Señora del Rosario.
Con tal ocasión, se celebrará un solemne Triduo, según el siguiente horario:
Sábado 3 de octubre:
-20:00 horas. Serenata. “Proclama mi alma la grandeza del Señor”.
Domingo 4 de octubre:
-18:30 horas. Rosario (Misterios de Gloria).
-19:00 horas. Triduo. Contemplar a Cristo con María.
-19:00 horas. Triduo. Contemplar a Cristo con María.
Lunes 5 de octubre:
-18:30 horas. Rosario (Misterios de Gozo).
-19:00 horas. Triduo. Misterios de Cristo, misterios de la Madre.
-19:00 horas. Triduo. Misterios de Cristo, misterios de la Madre.
Martes 6 de octubre:
-18:30 horas. Rosario (Misterios de Dolor).
-19:00 horas. Triduo. Para mí la vida es Cristo.
Miércoles 7 de octubre. Nuestra Señora del Rosario:
-18:30 horas. Rosario (Misterios de Luz).
-19:00 horas. Eucaristía.
La actual iglesia de San Vicente Ferrer siempre ha estado vinculada a la Virgen del Rosario. Nuestra iglesia fue erigida por los dominicos, que construyeron el entonces llamado convento de Santo Tomás hacia el año 1579. El convento era entonces conocido popularmente como el “convento de Roser” (convento del Rosario). La explicación de ello se encontraba en que en esta iglesia, como era normal en los establecimientos dominicos, estaba adscrita la Cofradía del Roser o del Rosario, que se dedicaba a promover la devoción del Rosario mediante actos que se celebraban los sábados y los domingos primeros de cada mes y de las fiestas titulares, una el mes de octubre y otra el mes de mayo. La primera de estas dos grandes fiestas se celebraba el primer domingo de octubre. Esta fiesta había sido instaurada por Pío V en conmemoración de la victoria de Lepanto de 1571 y fue extendida por toda la cristiandad por los papas Gregorio XIII, Clemente X y Clemente XI, hasta que finalmente, Pío X la fijó el 7 de octubre.
Al llegar la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, título con el que nos dirigimos a la Madre de Jesús y Madre nuestra en esta querida parroquia, queremos crecer en el conocimiento de Cristo, a través de la mirada de María con la oración del Rosario, “cadena dulce que nos une con Dios”.
El Rosario, en su sencillez y profundidad, sigue siendo una oración de gran significado destinada a producir frutos de santidad.
Fijar los ojos en el rostro de Cristo, descubrir su misterio en el camino ordinario y doloroso de su humanidad, hasta percibir su fulgor divino, manifestado definitivamente en el Resucitado glorificado a la derecha del Padre, es la tarea de todos los discípulos de Cristo; por lo tanto, es también la nuestra.
Que esta fiesta sirva para retomar con confianza entre las manos el Rosario, descubriéndolo de nuevo a la luz de la Escritura, en armonía con la liturgia y en el contexto de la vida cotidiana.
